Esta cifra, aunque significativa, no refleja el verdadero lastre que este tipo de bajas laborales ocasiona a la economía española. Para hacernos idea de dicho coste, deberíamos sumarle, entre otras, la cantidad que los empresarios pagan en concepto de salario y seguros sociales durante los días de baja, los costes en los que incurre la empresa por la falta de producción, sustitución de personal y formación del mismo, retrasos en la entrega de pedidos, gastos administrativos, además de la perdida de competitividad que la empresa sufre.


